No sé que me esta pasando este verano, de ser un ser humano que espera que las cosas ocurran, ahora hago que sucedan, es mas las cosas salen por mí. Les cuento mi historia, mi plan era pasar unos días en la incontrastable Huancayo, me fui con algo de plata y un poco de todo, pues solo quería alejarme de la rutina y tomar otros aires, tengo tres amigos de la ciudad así que arregle con uno de ellos para quedarme en su casa.
El día de la salida, llegue justo como para entrar al ómnibus, sentarme y directo a Huancayo. Fue así, me senté deprisa hacia el pasillo en el asiento 39, volteo a la izquierda y miro un conjunto de células agrupadas armoniosamente en forma de femina entretenidas leyendo un grueso libro, con un aura provocativa de belleza, inteligencia y candidez. Intente ver su rostro pero sus cabellos castaños me lo negaron, así estuve algún tiempo, hasta que la terramosa puso el respectivo dvd pirata que siempre nos acompaña en todos los viajes al interior, era una de acción tipo Chuck Norris, y de buenas a primeras sin pensarlo una vez como si una inercia abstracta me induciera le pregunte - ¿sabes que se trata? – pregunta tonta, rompí su concentrada lectura, ella miro la tv y me dijo - no se, parece una de acción – jajaja que imbécil me dije, lo bueno fue que pude divisar sus dulces ojos marrones y su pecosa nariz. Nuevamente le pregunte pero esta vez con ánimos de mantener una conversación - ¿qué estas leyendo? - me miro buscando en mi algo y luego me dijo lee esto, le dije - ¿qué es?- ella me respondió - primero léelo - la verdad que no lo leí solo pase los ojos y le dije –ya, esta bacán. Ella me respondió -si es de Bryce, son sus memorias, yo amo a Bryce. Interesante – le respondí. Y fue así que comenzó todo y nos pusimos a conversar nose de que pero lo hicimos con tal naturalidad, que sentimos la química de nuestras cuerpos y mentes alborotándose por mi pasillo y su ventana. Charlamos de todo de sus locas clases en Bellas Artes y mis clases aburridas clases de ingeniería, de su gran familia y de mi celular familia, de los libros que lee y yo de los que dejo de leer, de su telenovelesca vida amorosa y de mi sencilla vida ermitaña. Me pareció increíble estar ahí, era como si no existiera nada. La conversación fue prolongándose, siempre con un tema, el cual salía naturalmente, eran dos mundos opuestos, contrarios, la chica de arte y el chico de ciencias. Ni el frío de Ticlio mermo la charla pero a eso de las 4 a.m. no dábamos mas, nuestras salivas se habían consumido y luego de cinco horas respiramos. Prendí mi wodman para relajarme, le dije que estaba escuchando salsitas, de esas bien románticas y arrechas, ella acostó su cabeza junto a la mía y pues nada, cerramos los ojos y nos besamos como esperando la acción. Fue al principio algo muy dulce y suave, luego cada instante más intenso, una intensidad que duro dos horas, nuestros cuerpos se tambaleaban de un lado la otro, la excitación se anclo en nuestra piel y pensamiento, queríamos hacerlo ahí, en el ómnibus, perdimos totalmente la noción del tiempo, espacio y clima. Ella gemía con las caricias que le daba, nos arrinconamos hacia la ventana, nos tapamos con nuestras casacas, paso de todo ahí dentro.
Hasta que llegamos a Huancayo, se imaginan, no sabíamos que hacer, que iba a pasar después, nos dio vergüenza bajarnos y vernos las caras.Tuvimos que hacerlo, mientras bajábamos los comentarios, murmuraciones y reojos nos asfixiaban pero no nos importo, solo tomamos nuestras maletas y me pregunto que si tenia un lugar donde quedarme le dije si, llame a mi amigo, del que les hable al comienzo pero me dijeron que no estaba que se fue de paseo y que llega mañana, le dije eso y me llevo a un recinto mochilero, llamado La Casa de la Abuela, en la avenida Giraldes, simpático lugar, un estilo barranquino muy acogedor. Cuando llegamos me dijo, te veo a las 11, ella iba a buscarme para enseñarme Huancayo. La verdad mientras la esperaba pense que ya no la iba a ver pero llego puntual, entro a mi habitación con su carita de candidez y fuego, conversamos de lo que paso en el carro y de cómo nos gusto, de que debería repetirse y saben conversar de eso sentados en una cama y solos, solo lleva a una parte, a la orgía del placer total, la saturación del pecado en la piel, la melodía de besos paseando por cada centímetro cuadrado de piel, el roce rítmico en cada una de nuestros movimientos, la encarnación del deseo en cada caricia, la arrogante persistencia de nunca terminar, el asesino deseo de morir en el acto, mi carnívoro deseo de comer sus hermosos senos, su calor intenso de entrega total y nuestro libido en su maxima expresión. Estuvimos así hasta las 8 de la noche, luego solo quedo prende un cigarrillo y esperar la mañana, mientras caía un aguacero.
El resto de la historia fue triste ella tuvo que dejarme porque tenia su enamorado esperándola en Alemania y ya estaba por viajar en tres meses. La verdad no sé si quede tan mal, pero al menos resulto una buena anécdota y hace pensar que hasta en un ómnibus interprovincial puedes ser locamente feliz aunque sea una noche. Gaby un beso.
